Libros de Wolfgang Frank

Al estallar la Segunda Guerra Mundial, en 1939, la flota alemana apenas disponía de unas pocas unidades listas para el combate. El peso de la guerra, pues, hubo de reposar en unos cuantos submarinos, en los buques auxiliares adaptados a objetivos bélicos y en los cruceros ligeros. Entre estos últimos el que se haría más famoso, llegando a convertirse en una pesadilla para la Marina británica...