Libros de Ted Botha

Todo empezó cuando Frank Bender, siendo estudiante de arte, entró en una sala de autopsias y, al ver el cadáver de una mujer con tres balazos en el cráneo, sintió que sería capaz de dibujar su rostro tal como era antes de haber sido desfigurado. De ahí pasó a convertirse en una valiosa ayuda para investigadores forenses y departamentos de policía. La policía del estado de Chihuahua, en M...