Libros de Marcelo Birmajer

Isabel Masalvi está a punto de cumplir cuarenta años. Durante una reunión con sus ex compañeros de secundaria, se reencuentra con Eugenio Turacci, quien la convierte en su esposa y no duda en recurrir a los golpes para asegurar su fidelidad y obediencia. Ingenua, indefensa y herida, Isabel se vuelve víctima de su increíble belleza. Los hombres pierden la razón por ella y se transforman en e...


no tenemos resumen de este libro...


no tenemos resumen de este libro...


no tenemos resumen de este libro...


no tenemos resumen de este libro...


Marcelo Birmajer sabe que la literatura no busca dar respuesta sino hacer más bellas y terribles las preguntas, y para ello todo escritor está obligado a contar una historia. Estos cuentos que hablan del amor y del matrimonio, de la paternidad y de la muerte, del sexo y la pasión, del engaño y el miedo a la soledad, surgen de aquella convicción. Playas, fiestas, hoteles, aviones, taxis, bares...


no tenemos resumen de este libro...


no tenemos resumen de este libro...


Si, como sostiene uno de los personajes de este libro, el matrimonio es la única odisea posible para el hombre contemporáneo, y el adulterio, su descanso, estas historias se sitúan en el momento preciso en que los héroes se debaten entre continuar la aventura del matrimonio o entregarse al remanso de la infidelidad.Ni la religión ni la cultura ni la filosofía pueden ayudarlos en esa decisió...


no tenemos resumen de este libro...


no tenemos resumen de este libro...


Burlón y malicioso, el narrador va desgranando historias conflictivas en las que hombres comunes del pintoresco barrio de Once, deben lidiar con situaciones que alteran sus rutinas: infidelidades reales o soñadas, frustraciones, deseos y perversiones. Javier Mossen, protagonista de la mayoría de estos relatos, regresa en plena crisis de los cuarenta sin saber si ha madurado o si sencillamente s...


'Cuando el señor Tures me dijo que su esposa no se dejaba dar por el culo, lo primero que le pedí fue que se bajara los pantalones. No le extrañó la exigencia, pues quien ingresa a mi despacho tiene claro que, sin ver las evidencias , no puedo resolver caso alguno. '...